"¿Por quién me toman? Soy la última chicharra del pan; la bomba de licor del fondo de la caja; la olvidada canela con salsa blanca de la bandeja; la turra de jijona de navidad de las 2 de la mañana; la postrera morra asada con aceite. Siempre me termino comiendo la garra."
A la feminista recalcitrante la dejaban relegada. Pero ella, tranqui. Se lo toma con soda. Soda de sifa. O mejor todavía, con una lima-limón.
(Agradecemos a Mariana su complejo de inferioridad auricular. Hay más de uno que se siente igual de postergado y confundido.)
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