Ha pasado. Se lo describe como una pérdida de consciencia seguida de muerte, debido a una exposición prolongada a disertaciones académicas monocordes.
En serio. Lo dijeron en el último soponcio de medicina que se celebró en Mar de Ajó.
(Gracias Ernesto, por la debilidad de tu corazón cuando de seminarios y ponencias se trata)
No hay comentarios:
Publicar un comentario